1. Sacrificadas,
vitales, inteligentes, buenas profesionales, rigurosas en su trabajo,
cómplices, sensibles, confidentes, significativas, dispuestas, donde se gesta
la vida y aún así condenadas por una ley no escrita a un segundo plano. Mujeres
tenían que ser
2. Viejo
corazón si el vacío te rodea que no inunde tu interior, si tu cuerpo se
paraliza no dejes de moverte hacia el infinito, si tus gestos son incapaces de
expresar los afectos nunca dejes de sentir, si tu voz se va apagando nunca
ceses de pensar, si el final se va acercando no dejes de apurar cada instante.
3. La carrera
te ha agotado, cargas con demasiado peso. Continúa, no es tu carrera ya, es por
otros por quién la corres, la historia venidera te la ha arrebatado.
4.
Arrastras tus pies lentamente, prácticamente
inmóviles. Continúa, vuela hacia rincones que no visitarás, el pensamiento se
empeña en lo imposible, por eso continúas volando.
5.
La incertidumbre te ciega, la ansiedad te devora, el tiempo venidero deseas
no verlo, no vale nada. Continúa, atravesar la niebla redobla tu mérito. No
importa tanto el lugar a donde llegues como aquel que vas siendo en el camino
que recorres.
6.
Te encuentras completamente inmóvil, pero no
confundas hacer con el movimiento. Nada te impide amar, es posible tu sonrisa,
tu pensamiento no está cautivo. Desde tu celda puedes transmitir la necesidad
de cambiar.
7.
Vivir es, casi siempre, un privilegio, pero la
vida puede ser larga y morir es el final, pero también forma parte de esa vida,
una vida que hay que tenerla con dignidad desde su principio hasta su fin, un
fin que debería ser siempre con posibilidad de despedida y en calma, un fin
también con la misma dignidad.
8.
El dolor y el sufrimiento no es un valor para
nada. Crear un Dios que no se conmueve por el sufrimiento humano y que no se
escandaliza ante la torpeza del ser humano que llega a transformarse en sadismo
y que además se lo atribuyen a él es muestra del escaso o falso razonamiento
del ser humano y de cómo permitimos el dolor de nuestros semejantes sin querer
implicarnos en su resolución, la banalidad del mal se encuentra más extendida
de lo que parece. Creemos que nada nos incumbe del sufrimiento ajeno mientras
la ley nos permita mantenernos indiferentes y sin mácula, creemos.
9.
El cómo nos vemos será diferente según
acerquemos o alejemos la lente de nosotros, según una cosa u otra seremos todo
o nada, la razón de ser de nuestra existencia o un mísero punto imperceptible
en el espacio. Ese será el equilibrio en el que deberás moverte, aunque lo
lógico será que incidas más en la primera o segunda perspectiva según sea la
etapa de la vida por la que transites, pero ambas son verdaderas, no lo
olvides, no deseches ninguna, aunque resulte complicado mantener ese equilibrio sin venirse abajo o ser
incómodo.
10.
Todos los seres humanos tienen sus
miserias, sus dolores, sus llantos, quebrantos para los que tienes que dejar
espacio, tu servicio ha de ser dar testimonio de la posibilidad de sobrevivir
con la cabeza en alto sea cual sea el malestar, ser una persona que, a pesar de
todo, ayuda a vivir con cierta alegría, una persona a la que agrada acercarse
pues uno sale de allí en calma y, si es posible, con una sonrisa en la cara
11.
La inmovilidad debe hacernos gozar más del
movimiento, la decrepitud del cuerpo admirar más la belleza de un cuerpo joven,
el agotamiento el impulso vital de la curiosidad y la energía de la infancia,
la tristeza de nuestro estado hacernos cada vez más sensibles al humor que nos
puede mostrar la vida; es necesario mantener hasta el final el sentido del
humor y si es posible, no importa, humor negro.
12.
En la sexualidad uno ha de ser un instrumento
de placer y si uno lo es o no lo dicta la otra persona, serlo o no depende de
mantenerse permanentemente a la escucha, ser siempre receptivo y percibir este
tipo de mensajes: Sí es sí. Reír es sí. Pedir más es sí. Participar activamente
es sí. Acariciar, besar y hacer de su cuerpo uno con el tuyo es sí. Gemir y
tener cara de placer es sí. Participar activamente y voluntariamente del juego
sea cual sea éste es sí. Invitarte a hacer el amor, pedírtelo con un susurro,
acariciarte a escondidas, morder suavemente tu oreja, besar discretamente tu
boca, llevar tus manos hacia su cuerpo es SI: Si es así y no hay señales que te
indiquen lo contrario, te lo has ganado, no lo estropees.
13.
La Constitución obliga mientras se
encuentra en vigor, pero puede ser cambiada, su letra es cuestionable y
reformable, pero para los llamados constitucionalistas su letra es dogma,
incuestionable, indudable, de tal manera que incluyen en el grupo de no
constitucionalistas a aquellos que, asumiendo esa Ley como suprema, no están de
acuerdo con partes de la misma y desean su reforma. Mal favor hacen a la
democracia esos dogmáticos.
14. Negociar
es que no existen dogmas, ni líneas rojas ni nada intocable salvo los derechos
humanos.
15. El
art. 122 del Código Penal es el que hace referencia explícita al concepto de
beneficio a título lucrativo. Ese concepto literalmente se define por “El
que por título lucrativo hubiere participado de los efectos de un delito o
falta, está obligado a la restitución de la cosa o al resarcimiento del daño
hasta la cuantía de su participación." Estos sujetos no son
responsables del delito, incluso ignoran la existencia de ilícito penal, pero
se han aprovechado de los rendimientos materiales, tangibles y evaluables
generados por el ilícito penal; aunque no se halle incriminado como responsable
criminal, puede ser llamado a responder civilmente. La
pregunta que uno puede hacerse es hasta qué punto somos participes a título
lucrativo de los expolios que el norte ha infringido al sur.
16. Desde
hace siglos nuestra civilización ha arrebatado de forma violenta e injusta la
riqueza, sea del tipo que sea, que ese sur poseía, sobre ese expolio hemos
construido, en gran medida, nuestro desarrollo, esa riqueza material y cultural
que pretendemos defender de la “invasión” que nos llega de los países “subdesarrollados”
y que consideramos amenaza ese estatus. Creemos poseer el derecho de defensa
del nivel económico y cultural que podremos como si en el reparto existente
nada tuvieran que ver las relaciones internacionales de dominio e incautación
existentes durante siglos. Evidentemente, nosotros, personalmente, no tenemos
nada que ver con las invasiones y batallas existentes hace más de cinco siglos
y podríamos considerar que el delito, si lo hubo, ya prescribió. ¿Puede eso
librarnos de todo problema de conciencia? La construcción de lo que hoy somos
se inicia en lo que ayer hicimos y que continúa durante todo el tiempo que ha
transcurrido desde entonces. La riqueza a partir de la cual Europa
inició su despegue y el dominio que hoy todavía mantiene tiene gran parte de su
base entonces
17. ¿Podemos
pues, alegremente, ignorar la situación de todo ese Sur como algo ajeno a
nosotros mismos y rechazar la llegada de miles de ciudadanos huyendo del
hambre, la miseria, la represión y la guerra considerándolos una amenaza y su situación
nada que ver con lo que nosotros mismos hemos creado? Podemos hacer borrón y
cuenta nueva de todo lo anterior pero no podemos exigir que este borrón sea
hecho también por las víctimas de la historia, del pasado y del presente; una
situación así solo genera conflicto. Pensemos lo que pensemos, calmemos nuestra
conciencia de la manera que sea, querámoslo o no, somos participes a título
lucrativo. Obviamente no todo habitante del Norte beneficiado lo ha sido de la
misma manera, una parte considerable de la población cuesta afirmar que haya
salido beneficiada, pero es inevitable afirmar, casi sin recato, la existencia
de una deuda social y económica de una parte de la población terrestre respecto
a otra, con todos los matices que se quiera económicos, sociales o geográficos…
18. Hemos
ido perdiendo la capacidad de escuchar, el dialogo lento, cauto, con el intento
de ser profundo, sin la repetición de estereotipos, de los mismos pensamientos
comunes, sin interrupciones que te hagan perder el hilo de tu reflexión y que
deriven la conversación de un lugar a otro, siempre no previstos, y que con
frecuencia transforman el diálogo o la simple conversación en discusión rápida,
tensa incluso.
19. Cuando
la vida va cuesta abajo y sin frenos, puede ocurrir que te lleguen sorpresas
que no esperabas, cuando tu cuerpo se descomponía te llegaron regalos que no
creías merecer pero quizás por eso fueron de lo más bonito que te ha llegado en
la vida, ante lo cual solo puedes empequeñecer, sentirte mínimo y llorar, ese
llanto que te hace sentirte un niño, que te hace preguntarte que seas tú el que
estás viviendo eso, uno más del reparto, un secundario del montón al que
siempre le hizo temblar que le pusieran en primera línea, que nunca supo
representar bien el papel que le era adjudicado, que siempre necesitó ir por
libre y que casi siempre le pasó factura cuando actuó así.
20. La
política es un oficio cuya herramienta central es el diálogo, hablar, hablar,
hablar y hablar, y cuando se haya realizado eso, después, si es necesario… seguir
hablando.
21. Dialogar
no supone, de ninguna manera, que se piense igual, significa que el político se
sienta con el adversario para hablar con él e intentar encontrar solución al
problema, ese ha de ser el objetivo irrenunciable de todo político, solucionar
los problemas, no imponer a toda costa sus posiciones. La única línea roja que
nunca se ha de trasladar es la violencia, el resto de temas han de estar
abiertos, incluida, como no podía ser de otra manera, la constitución y con
ella los temas fundamentales como la estructura del Estado y el sistema de
jefatura del mismo.
22. Así
es la vida, un largo caminar de derrotas y tropiezos en el que uno sólo puede
sobrevivir con cierta lucidez si se apoya en.el amor, solo así conseguiremos
arañar alguna victoria de verdad.
23. El
dolor, en sí mismo, no es superable, el dolor, inevitablemente, duele. La clave
no es lograr evitar ese dolor, sino conseguir evitar que destroce tu
personalidad y, si es posible, salir de él personalmente mejor de lo que
entraste.
24. Pretender
afirmar que el sufrimiento es bueno es, además de una solemne estupidez, también,
un insulto para aquellas personas que lo padecen, únicamente pretendo decir que
dejarse vencer por ese dolor es añadir un sufrimiento más al que ya se padece.
Un sufrimiento para ti, que te amarga y envenena la existencia, y un
sufrimiento para los que te rodean, a los que les amargas la vida.
25. Qué tipo de persona va saliendo de
ese dolor depende de cómo te enfrentas a él; tu cabeza saldrá en su sitio o
fuera de sí, tus emociones generaran una personalidad disparatada, irritable,
con facilidad para los altibajos u otra mucho más equilibrada, sensible ante el
dolor o la alegría de los otros, empática y con cierta sabiduría. La posible
inutilidad a la que ese dolor te haya llevado se puede compensar, en parte, con
la utilidad que puedes alcanzar para los demás.
26. La caricia no es un gesto formal sin
más, se trata de una necesidad corporal y sensitiva, un gesto nutritivo para
ambas cosas, para lo que somos, para nuestro equilibrio ético y emocional.
27. Caricias de afecto, caricias de
cariño. Un fuerte abrazo de bienvenida, una caricia recorriendo el rostro
mientras unas pocas lágrimas caen de tristeza o emoción, caricias reiteradas,
lentas, cariñosas, tiernas, para el consuelo, en el dorso de la mano del
anciano o del moribundo, estrechar la mano suavemente, pero con sensación de
firmeza, aquí estoy contigo, puedes contar conmigo.
28. Las caricias tienen que hablar. Decir
lo que la boca no puede. Hay tantas caricias mudas como mudos son muchos besos.
29. Caricias
de deseo para las que no hay rincones prohibidos, caricias paseándose con
suavidad por el cuerpo de la persona amada o recorriendo con ansia animal.
Acariciar, oler, besar, lamer. Caricias fuertes y rápidas, olfatear todos los
lugares convirtiendo cada olor en fragancia, besos secos, besos húmedos, besos
profundos pero aislados, tormenta de besos, lamer hasta alimentarse de la otra,
comer cual enamorado caníbal con los ojos, con los oídos, con cada milímetro
del cuerpo. Todo él es un órgano para las caricias.
30. La
vida no se trata de algo poseído en propiedad sino compartido, la vida es una
red de la que formamos parte, una red de ayuda mutua entre todos los seres
vivos.